Exprimidor de naranjas eléctrico

Cuando me hice cargo de un pequeño hotel como responsable del mismo, tuve que ocuparme de muchas cosas. Ciertamente, la mayoría de la gente no se da cuenta de la enorme cantidad de cosas que se deben hacer y de medidas que se deben implementar para que todo vaya bien y todos los empleados actúen a la par. ¡Y aún hoy, mucho tiempo después, sigue habiendo días absolutamente de locos!

Al aceptar este puesto, una de las cosas de las que me tuve que hacer cargo era de modernizar la estrategia mercantil del hotel. Era un establecimiento antiguo y, aunque había aguantado bien el paso del tiempo, necesitaba implementar mejoras y conseguir atraer la mayor cantidad de gente posible. Después de realizar estudios de mercado, me di cuenta de que atraeríamos más clientes si ofrecíamos un buen desayuno a nuestros huéspedes durante los días que durara su estancia. En igualdad de condiciones, la gente que buscaba alojamiento solía elegir un sitio que tuviera desayuno incluido, pues les resultaba mucho más cómodo que ir buscando por un sitio desconocido algún establecimiento donde desayunar que no fuera demasiado caro. Así que convencí a los dueños para invertir algo de dinero en acondicionar parte del establecimiento para crear una sala de desayunos con todas las comodidades. Ya contábamos con una cocina completamente equipada, pero necesitábamos otras cosas y, deseosa de ahorrar, no pensé en comprar un exprimidor de naranjas eléctrico. Pensé que no era una prioridad y que podía dar a los clientes que pidieran zumos versiones embotelladas o en tetrabrik sin mayores problemas.

Esta idea fue un éxito y nuestro número de clientes aumentó mucho. Hicimos todo lo posible para que todo fuera perfectamente, tanto durante su estancia como durante los desayunos. Sin embargo, muchos clientes comenzaron a indicar que faltaba zumo de naranja o de que el que servíamos no era natural. Eran quejas menores, pero era necesario tenerlas en cuenta para poder mejorar y conseguir las mejores referencias posibles para que otros clientes llegaran a nosotros. Intenté solucionar el problema de la forma más rápida posible, pero no conseguí encontrar una forma de satisfacer a todos mis clientes. La mayoría pedían o querían zumo de naranja natural y el negocio necesitaba que cumpliera con sus demandas en la medida de lo posible.
Por lo tanto, decidí hacerme con un exprimidor eléctrico de naranjas que proporcionara a mis clientes durante sus desayunos los zumos que desearan de la forma más asequible posible. Buscaba un exprimidor eléctrico que no me costara mucho dinero, que fuera fácil de usar, que me ahorrara la mayor cantidad de costes posible y que procediera de una empresa de confianza, que me proporcionara apoyo rápidamente cuando lo necesitara. ¡Y si podía ser fácil de limpiar, mucho mejor! ¡Todo debe estar prístino en un hotel! Y fue en Globen donde encontré exprimidores eléctricos de zumos que cumplían con todas estas características. Me decidí a adquirir el exprimidor eléctrico de naranjas Mizumo Easy-Pro SS y tanto mis clientes como los empleados del hotel estamos encantados con él. No nos ha dado ningún problema y todos nuestros clientes disponen prácticamente al momento de todo el zumo natural que desean. Esto ha tenido una repercusión muy positiva en el negocio e, incluso, nos ha ayudado a ahorrar costes, dado que ya no tenemos que servir zumos comprados a terceros para paliar su falta. Por lo tanto, si tienes un negocio de hostelería y quieres hacerte con un exprimidor eléctrico de naranjas de buena calidad y que tenga todas las garantías, entonces acude a Globen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *